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Harina de garbanzo, la alternativa saludable y de calidad a la harina tradicional

Gracias a sus múltiples propiedades, este alimento rico en proteínas apto para personas celíacas y diabéticas, te ayuda a mejorar tu salud digestiva y cardiovascular.

La harina de garbanzo es una gran fuente de proteínas, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales y muchos minerales. Esto la convierte en una alternativa saludable y de calidad a las harinas tradicionales procesadas, además de ayudar a mejorar la salud digestiva y cardiovascular.

Propiedades

Este alimento tiene beneficios nutricionales muy similares a los de la propia legumbre, gracias a su alto contenido en fibra y proteínas de origen vegetal.

En cuanto a su aporte vitamínico, contiene vitaminas del grupo B (B1, B5, B6 y B9), que mejoran la captación de energía de los hidratos de carbono complejos, así como vitamina K, que tiene un papel principal en el fortalecimiento de los huesos y en la mejora de enfermedades reumáticas y artríticas.

La harina de garbanzo es también muy beneficiosa por su alto contenido de minerales, tales como magnesio, calcio, manganeso, hierro, fósforo, potasio, selenio y zinc.

Además, su bajo índice de grasas, ricas en omega-6 y lecitina, convierten a este alimento en un sustituto saludable y de calidad a las harinas procesadas tradicionales.

Rica en proteínas

 A pesar de contener menos calorías y carbohidratos que la harina blanca integral, la harina de garbanzo es una gran fuente de proteínas, ya que tiene el doble de proteínas que la harina de trigo integral y seis veces más que la harina convencional, tal y como afirma la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

Según una publicación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), este alimento aporta las proteínas necesarias que el cuerpo necesita para el desarrollo de la masa muscular, lo que ayuda a fortalecer los músculos y acelera la recuperación en caso de lesión o enfermedad.

Por otro lado, como cualquier alimento rico en proteínas, ayuda a controlar el peso, ya que estos tienen un gran efecto saciante, por lo que el cuerpo se ve obligado a quemar más calorías.

Mejora la salud digestiva

Gracias a los hidratos de carbono de absorción lenta que contiene, la harina de garbanzo facilita la digestión, mejorando así la salud digestiva.

Asimismo, este alimento contiene un nivel de proteínas y fibra muy superior en comparación a la de las otras harinas, que ayuda a mejorar el tránsito intestinal, prevenir y tratar el estreñimiento y regular nuestro organismo.

Favorece la salud cardiovascular

Los garbanzos, y en consecuencia la harina de esta legumbre, ayuda también a regular los niveles de colesterol en sangre, mejorando así una buena salud cardiovascular, tal y como publica la Fundación Española del Corazón.

Alternativa para celíacos

Al no contener trigo, este tipo de harina es ideal para las personas celíacas, intolerantes al gluten o que quieren reducir el consumo de esta proteína. Su textura, estructura y mascabilidad es muy similar a la harina refinada, hecho que la posiciona como el sustituto perfecto.

Ideal para diabéticos

Según un estudio publicado en Food Hydrocolloids, este alimento no solo es la mejor alternativa a la harina tradicional sino que ayuda a reducir el riesgo de diabetes y a controlar la diabetes existente al mejorar la regulación de los niveles de glucosa en sangre.

Apto para vegetarianos y veganos

Además, la alta cantidad de proteínas que contiene este alimento juega un papel importante en las dietas vegetarianas y veganas, ya que al contener los 8 de los 9 aminoácidos esenciales es una de las mejores alternativas a los alimentos ricos en proteínas de origen animal, tales como el huevo, la carne o el pescado.

 

Con todo, la harina de garbanzo es un alimento ideal saludable y de calidad para mejorar nuestra salud digestiva y cardiovascular, además de ser apta para dietas celíacas, diabéticas, vegetarianas y veganas. ¿Aún no incluyes la harina de trigo en tu dieta?

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